El pintor y sus pinceladas hacen de un simple lienzo toda una obra de arte que puede costar muchísimo.
El carpintero toma un pedazo de madera rústico sin valor ni utilidad y lo convierte en algo deseable y honroso.
¿Como lo hacen? Simplemente porque es su toque lo que hace de estos materiales algo diferente.
Ahora pensemos ¿que podrá producir un toque de Dios en nosotros?
